Cintas que Causan gran Sofoco

Miércoles, 13 Agosto   

Las altas temperaturas han sido para el cine un detonante de las emociones, como demuestran los asfixiantes dramas de Tennessee Williams, la ventilada comedia de The Seven Year Itch o la sexualidad desatada de La ley del deseo, de Pedro Almodóvar.

Mientras en verano las salas de cine congelan a los espectadores con el aire acondicionado, el séptimo arte ha utilizado el calor en muchas ocasiones como un personaje más.

Diálogos que suben la temperatura

Sin el, Marilyn Monroe nunca se habría refrescado encima de un respiradero del metro para provocar su legendario levantamiento de faldas en The Seven Year Itch, de Billy Wilder, (1955) ni los vecinos de James Stewart en Rear Window (1954) habrían aireado sus intimidades para deleite del impedido voyeur creado por Hitchcock.

“Cuando hace este calor, ¿sabe lo que hago? Guardo mi ropa interior en la nevera”, decía con sexi ingenuidad Marilyn en la película de Billy Wilder.

Pero sobre todo, el calor ha sido explotado como un extremo que desarrolla la animalidad, que abre los poros y dejar escapar los sentimientos primitivos.

En 1981, tras colaborar en el guión de la saga de Star Wars e Indiana Jones, Lawrence Kasdan debutó como director con Body Heat, una trama clásica inspirada en Double Indemnity (1944) pero con un erotismo enfermizo entre Kathleen Turner y William Hurt que se potenciaba con la ola de calor que en la película asolaba Florida.


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